in

Lionel Scaloni, rumbo al Mundial: “Este equipo sabe que en algún momento hay que sufrir”

El entrenador de la Selección argentina habló del buen ambiente que reina en el grupo de la Selección y contó cómo lleva el peso de ser líder. Cuáles son sus terapias para sobrellevar la presión del día a día y qué piensa del concepto de ganar de cualquier manera.

Lionel Scaloni, entrenador de la Selección argentina

El Mundial Qatar 2022 está muy cerca. Faltan menos de cuatro meses para que comience la máxima cita del fútbol. Es por eso que Lionel Scaloni, entrenador de la Selección argentina, ajusta los últimos detalles para llegar de la mejor manera.

Será un Mundial muy especial por la fecha en la que se disputará. A diferencia de los anteriores, que se jugaban a mitad de año, este recién comenzará en noviembre y terminará en diciembre, en medio de las competencias europeas. El calendario tuvo que ser ajustado de manera distinta. Pero a Scaloni eso no lo preocupa: es consciente de que tiene un equipo que sabe lo que quiere. Y eso, para él, es lo más importante.

Este jueves se publicó un podcast llamado La Selecta en el que entrevistaron al propio Scaloni. Y el DT de la Selección volvió a dejar en claro que la clave del éxito para él está en la conformación de grupos.

Ante la pregunta sobre cuán importante es que el mensaje del entrenador le llegue a los futbolistas, el entrenador nacido en Pujato fue muy claro: “Es mucho más importante eso que el sistema táctico, la estrategia y todo lo que tenga relación con el fútbol. Es importante cómo jugar, la manera de atacar y defender, pero lo importante es que el jugador salga a la cancha convencido de lo que quiere”, afirmó.

Lionel Scaloni, entrenador de la Selección argentina

Y continuó: “Es clave que el futbolista salga convencido de lo que dice el entrenador, sus compañeros. Eso marca la línea de todos. Y lo pudimos conseguir, mas allá de algún momento de dificultad”.

“La línea de los chicos que vinieron está bastante clara, con un comportamiento y una manera de entender lo que significa estar acá. Cuando todos tiran y reman para el mismo lado y todos tienen una idea clara, se hace más fácil. Porque si viene un contratiempos, los podes solventar porque sabes hacia dónde vas”, señaló.

Pujato, su lugar en el mundo:

Sigue siendo mi casa, el lugar donde de chiquito jugaba a la pelota y hacíamos travesuras. Todo eso lo tenés en la cabeza. Vivo cerca del campo, a 50 metros tengo tierra. Me trae muchos recuerdos. Es normal que uno acá se sienta cómodo y como en su casa. Aunque estuve muchísimos años afuera nunca me fui del pueblo.

Este último tiempo con la Selección la intimidad se vio alterada. A lo mejor ahora, más allá de que todos me reconozcan en el pueblo, todos quieren venir a sacarse una foto y está bien. Sacando eso estoy cómodo. Acá soy Lio, Lionel o el Gringo. Sigo siendo el mismo. Puedo ir a ver a mi hijo entrenar a Matienzo, el club del pueblo, puedo salir y me siento cómodo.

Vestir con la ropa de la Selección, una forma de generar sentido de pertenencia:

El otro día fui a ver un partido de mi hijo. Venía del predio y venía con la ropa de la Selección. Eso me parece algo positivo. Nosotros pedimos compromiso, sentido de pertenencia y saber que esto no es para siempre. La Selección es rendimiento, estar ahí, aprovechar el momento y quedarse lo más posible. Les decimos que no se duerman porque atrás continuamente salen jugadores. De alguna manera se sienten identificados, no quieren dejar ese puesto y eso está bueno.

Hubo una época en la que la Selección no era tan respetada, algo que para mí era extraño. Sé que cualquier jugador anhela y sueña jugar en la Selección y para un futbolista es lo máximo poder llegar a jugar un partido. Es algo único. Son cosas que las recordás y te quedan marcadas: el primer partido, el primer entrenamiento, entrar al predio… Es muy difícil llegar a la Selección, es muy complicado. Por eso les decimos a todos que disfruten, que el objetivo es que no sea solo una vez, sino que se pongan la camiseta muchas veces. Que disfruten porque cuesta mucho llegar y sobre todo mantenerse.

La primera charla ante el grupo de la Selección mayor:

Siempre fui muy extrovertido, nunca tuve problemas para hablar dentro de un grupo. Mi mayor virtud fue siempre ser un tipo positivo cuando tenía que serlo, cuando tenía que hablar hablaba, nunca me preocupo sentarme delante de un grupo y hablar con franqueza, directo y sin vueltas. A estos chicos les podés decir una mentira una vez pero a la segunda ya te marcan.

Para el partido ante Guatemala, la charla fue en la semana que nos encontramos en Los Ángeles y fue bastante tranquila. Yo venía de estar en la Sub 20 con Pablo (Aimar), del torneo L’Alcúdia. No estaba muy tranquilo, pero sí sabía a dónde apuntábamos, lo que queríamos con esta Selección y que el objetivo era sumar jugadores, que todos se sientan que pueden jugar en la Selección. Teníamos muy marcado lo que teniamos que decir, por eso fue tranquila esa charla. Esa semana marcó todo lo que vino después.

Lionel Scaloni rodeado de Roberto Ayala y Walter Samuel

Cómo lleva el peso de ser líder:

No estoy pensando todo el tiempo en el puesto que estoy, sería contraproducente porque te crees algo que no sos. Yo soy solo un entrenador de fútbol, en este caso de la Selección argentina y nada más que eso. En un país como Argentina te podés confundir. Eso lo tenemos claro todo el cuerpo técnico: nosotros entrenamos un grupo de jugadores, solo hablamos de fútbol y nada más que eso. Si nos creemos más que eso, es un error. Cuando hablamos lo hacemos desde el rol que nos toca: entrenarlos a ellos, en algunos casos (hablar de) algún comportamiento ejemplar, cómo tienen que ser cuando entran al predio. Después cada uno tiene su vida y ahí nosotros no entramos. Cuando tenemos que hablar, hablamos claro y somos muy sinceros, al final es lo que ellos ven reflejado.

El ambiente del grupo de la Selección:

He estado de jugador, de ayudante de entrenador y ahora de entrenador. Estuve en muchos grupos de la Selección argentina y nunca hubo mal ambiente. Siempre fue bueno, espectacular diría. El jugador cuando viene, se pone la camiseta, está con sus compañeros que se conocen de clubes o de inferiores y se llevan bien. Lo que pasa es que cuando ganás todo repercute mucho más, parece que todo está mejor que antes, pero no es así. En la Selección que jugó las finales de las Copa América de 2015 y 2016 o la final del Mundial 2014 el ambiente debe haber sido como este. Cuando ganas seguro se magnifica. Hoy también están las redes sociales y que se ve mucho más que antes, eso magnífica.

No hay que negar que el ambiente es muy bueno y somos convencidos de que si el que está al lado tuyo es más que un compañero, te duele más que le vaya mal, que cometa un error. Entonces, duplicás esfuerzos.

Ante una cosa negativa que pasa dentro de la cancha, si la vibra es positiva, la tomás de otra manera. Un revés, un gol, una expulsión, un gol errado, ayuda el ambiente, el tener un compañero al lado que te banca. Antes podía pasar que al primer revés el ambiente era diferente, más negativo y eso repercutía, sin dudas. Ahora eso no pasa. Si hay alguna cosa negativa, el equipo tiene con qué para salir de esa situación.

¿Qué pasa con los que dicen “Que el Mundial sea mañana”?

No tiene mucho sentido pensar continuamente en el Mundial porque falta tanto, tantos partidos de los jugadores, faltan muchos días y pueden pasar muchas cosas. Hay que seguir manteniendo la línea, mirar a los jugadores que están, los que pueden llegar a pelear por un lugar poque cualquier imprevisto te puede cambiar totalmente la planificación. Ya tenemos los rivales marcados, sabemos quiénes son, los estamos analizando y mirando, pero no podés estar tres meses mirando a los rivales continuamente porque dentro de un mes juegan partidos que son más cercanos al Mundial y más importantes que los que jugaron el año pasado. Todo es relativo. Hay que estar tranquilo. Al fin y al cabo el fútbol es para estar con cautela y los pies en el suelo. A partir de ahí, hacer lo que veníamos haciendo.

La bicicleta y su esposa, su terapia:

Me lo han recomendado un montón de veces (ir a terapia). Lo mío es subirme a la bici, hablar mucho con mi esposa, que mantiene ella más la calma que yo. No creo que sea meterme en la cabeza que hay un país detrás, si no te cuesta el día. Tenemos que pensar en lo que hicimos hasta ahora, que es trabajar con sentido común, con la mejor buena predisposición, ¿por qué cambiar? Después el fútbol tiene muchos imponderables que pasan en un partido; un resbalón, una expulsión, te levantaste mal un día y eso en un Mundial se paga. No por eso se cambia todo lo que el grupo hizo antes.

Después de la Copa América 2019 que no se ganó se siguió con nuestro trabajo y pagó un poco esa continuidad. No siempre cuando no se gana es un fracaso, en esta sociedad es difícil.

Lionel Scaloni con su esposa, Elisa Montero, en el torneo de tenis de Mallorca 2022.

Su pensamiento cuando era jugador y hoy: ¿sirve ganar de cualquier manera?

De cuando jugaba cambió bastante mi pensamiento. Es normal. Cualquier entrenador te dice yo prefiero ganar jugando bien, no ganar a toda costa. No es solo ganar. Lógicamente siempre ganar ayuda, pero si ganás jugando bien o con lo que propusiste como entrenador, es mucho mejor. Es el camino más facil a que te vaya mejor.

Si intentas jugar bien y jugás bien, vas a ganar. Si ganaste un partido que te dominaron podés estar tranquilo porque ganar es importante, pero sabés que ese camino no te va a llevar al objetivo.

Hay momentos de dificultades. No hay equipo o Selección que domine 70 u 80% del partido, pero sí hay equipos que proponen, que pretenden llevar el gasto del partido. Hay momentos que hay que trabajar y sentirse que estamos en dificultad. Eso intentamos decirles a los jugadores y lo llevamos bastante bien

Antes Argentina jugaba ante selecciones denominadas más débiles y, si ellos te tenían la pelota dos minutos, te preocupabas. Hoy eso no tiene por qué preocupar. Los equipos han cambiado y tiene capacidad de por momentos dominarte. Lo bueno de este equipo es que sabe que en algún momento hay que sufrir.

Su cambio en las convocatorias de la Selección:

Cuando asumimos, el perfil del jugador que convocábamos era bastante vertical. Teníamos jugadores de buen pie, pero intentabamos ser verticales. Con el correr de los partidos, nos dábamos cuenta de que había que hacer un cambio, poner jugadores de buen pie y eso iba a llevar a que todos juegaran mejor. Fuimos mutando, mejorando, hemos cambiado el sistema táctico. Nunca tuvimos problemas de hacerlo, es casi una obligación cuando el rival te está sometiendo o tenés que ir a buscarlo. Estamos abiertos, siempre mirando y analizando qué se puede mejorar.

FUENTE: TN

Argentina perdió US$ 1.250 millones en operaciones irregulares de comercio exterior

La Justicia rusa condenó a nueve años de cárcel Brittney Griner por tráfico de drogas