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La zanahoria de la libertad

El Gobierno Nacional aplicó restricciones para frenar la escalada de contagios de Covid19. La provincia adhirió. Los comerciantes salieron a reclamar su derecho a trabajar. A las lógicas y justas razones de quiénes pueden quedar al borde de la quiebra, se sumaron al reclamo callejero los que creen que libertad es hacer lo que se les canta, sin que la comunidad importe. Donde hay fundamentalistas, no pueden faltar los oportunistas políticos. Los que no pueden dejar pasar la ocasión de obtener un poco de poder económico y político desgastando al adversario. Hasta se viralizaron imágenes en medio de las protestas de quiénes serían empleados del bloque de Juntos por El Cambio en el Senado de la Nación y funcionarios municipales, con salarios mayores a 130 mil pesos. También se difundieron posteos de WhatsApp de la intendenta Inés Brizuela y Doria alentando la protesta. Una pandemia que está matando más que nunca: ¿qué puede enseñar sobre libertades individuales?

Una crisis como la que el mundo está atravesando no parece ser el momento más adecuado para adoptar posiciones radicalizadas y fundamentalistas. No sería eficiente la pelea de todos contra todos ante semejante vulnerabilidad. Sí, tal vez configure, la oportunidad para cuestionar profundamente los modelos de relación imperantes, la ética de las convicciones humanas y el valor de la unión para avanzar y salir a flote.

Ver a un comerciante quebrado insultando a los funcionarios en la calle, llorando desconsolado y con el barbijo sobre su mentón, es una imagen dolorosa y comprensible. Pero sincera. Una pintura de la desesperanza y la angustia en las que el Covid19 sumergió al mundo. Es del mismo calibre que la postal desgarradora que recorrió el planeta de los médicos y enfermeras extenuados, con las marcas a fuego en sus rostros de las mascarillas y equipos de protección.

Todas imágenes, que un sentido u otro, poseen la misma fuerza desgarradora de las fosas interminables cavadas para las tumbas en Brasil o de aquella mujer tucumana llorando a su Hermano durante el sepelio, que por estar infectada de Covid19, permanecía sola y derrumbada contra el alambrado externo del cementerio.

Pero las fotos y videos de fundamentalistas del individualismo que parecen despreciar o ignorar que la libertad es la mejor herramienta para construir la vida en comunidad, de ningún modo ayudan a los comerciantes a mejorar su situación y encontrar un equilibrio entre las crisis y sus actividades.

Pareciera ser que la libertad que pregonan es más bien un idealismo ególatra al que todos se tienen que someter para ser buenos y derechos. Todo este cambalache de broncas, miedos y emociones violentas, donde se pierde la fuerza de los reclamos comunes, es alimento premium para mayores sufrimientos. Es una tentación para dirigentes partidarios oportunistas, rapiñando un poco de poder económico y político en medio de la desesperanza.

Los oportunistas alrededor de todo el orbe y en La Rioja también, se adueñan de marchas de protestas sectoriales, incitando a la violencia, agrediendo a otros trabajadores y representando los intereses de quienes quieren seguir conservando privilegios. Configurando, tal vez, el retrato de todo lo que los seres humanos han sembrado para cosechar pandemias.

Gravedad institucional, humanidad amenazada

El ejercicio del poder se parece cada vez más una pelea callejera. No hay reglas y es a muerte. La pandemia configuró un marco más aterrador para presenciar esta pelea. La intendenta Inés Brizuela y Doria no publicó ninguna aclaración sobre los posteos donde supuestamente enviaba a su gabinete municipal a la protestas de comerciantes.

Tampoco se aclaró desde la intendencia que hacía una funcionaria municipal, empleada del Bloque de Juntos por el Cambio del Senado nacional con un salario superior a los 130 mil pesos, en las protestas de la plaza 25 de mayo, donde comerciantes genuinamente reclamaban ayudas y condiciones de trabajo al Estado.

También resultó significativo que fuera un dirigente de un partido político ultra opositor quién condujo con megáfono en mano, el reclamo de apertura de comercios frente a la casa del gobernador Ricardo Quintela.

En algunos años los historiadores seguramente rescatarán a aquellos líderes que hayan podido hacer algo diferente. Aquellos dirigentes que en medio de la muerte, crisis y el sufrimiento de su pueblo, hayan podido derrotar su propio egoísmo, sus propios miedos, su propia comodidad ideológica. Aquellos y aquellas que no intentaron sacar ventaja, que no hicieron lo que les convenía a ellos o a su bando, sino que más bien intentaron lograr lo que era mejor para su comunidad.

Podría parecer una utopía o una ilusión romántica, pero es una cuestión estrictamente práctica: sin una ola de solidaridad, las pandemias y desastres naturales serían cada vez más destructivos. Si la humanidad sobrevive para escribir libros de historia dentro de 500 años, es porque la comunidad habrá triunfado. Hoy la zanahoria de la libertad, como un individualismo recalcitrante, como “quiero hacer lo que se me canta”, es tan nociva como la zanahoria de la fama, el poder y el dinero.

  • Mentiras fascistas*

Federico Finchelstein es un historiador argentino, especialista en el estudio del fascismo, que se formó en la Universidad de Buenos Aires y se doctoró en la Universidad de Cornell de Estados Unidos. Actualmente es profesor en la New School for Social Research y en el Eugene Lang College de Nueva York. Recientemente fue entrevistado por el periodista Horacio Bernades del diario Página 12.

Finchelstein aseguró que los fascistas proponen reemplazar la percepción por la intuición, es decir si la realidad no corresponde con el deseo, es la realidad la que tiene que ser reformulada a través de la violencia, la persecución y la muerte.

El historiador indagó en la entrevista sobre la mentira y la verdad. Elaboró un análisis de cómo los políticos de todas las tradiciones usan a la mentira. Aseguró que todos mienten: populistas, liberales, conservadores, comunistas, socialistas. Sin embargo resaltó que en el fascismo las mentiras adquieren cortes de tipo cuantitativo y cualitativo.

Los fascistas mienten mucho más y además creen en sus propias mentiras y a través de esta creencia intentan transformar la realidad, manifestó. Ubicó a las mentiras de Trump, Bolsonaro, el primer ministro húngaro Victor Orbán o Narendra Modi, primer ministro de la India, como producto de una “inspiración más fascista que populista”.

Con respecto a las disparatadas teorías conspirativas y negacionistas que sustentan gran parte de las acciones políticas de los grupos de ultraderecha, Finchelstein parafraseó al filósofo judío Theodor Adorno, que en sus estudios sobre la personalidad autoritaria, explicó que se trata de personas que tienen la necesidad de que la complejidad del mundo, les sea explicada de una forma simple a través de la idea de que todo aquello que el líder dice es verdad.

El hisotoriador elaboró también una significativa conclusión, indicando que a pesar de la derrota de Trump los populismos de extrema derecha, en muchos casos aspirantes a la dictadura y al fascismo, siguen representando un peligro concreto. Acotó que en su libro reciente “Breve Historia de la Mentira Fascista” (Taurus), critica la idea de una patología personal para pensar a líderes como Trump y Bolsonaro, porque aseguró que puede demostrar en qué medida participan de una tradición fascista y que por cuestiones profundamente ideológicas, que son parte de sus teologías políticas, terminan negando la realidad.

Quintela decidió invertir más de 200 millones en ayudas

Desde el Gobierno Provincial informaron que estarán trabajando durante todo el fin de semana largo para darle forma a un paquete de ayudas de emergencia de 200 millones de pesos, para compensar las consecuencias económicas de la pandemia a distintos sectores.

Durante la próxima semana, desde el Gobierno esperan ejecutar las ayudas directas para comerciantes, hoteleros, gastronómicos y también para afrontar el pago de salarios de trabajadores registrados. Del mismo modo se informó que los costos de la boleta de luz de los sectores afectados, en proporciones variables, serán absorbidos por el Estado.

Funcionarios del área de Salud estiman que el brote de Covid19 tendrá impacto fuerte por los próximos dos a tres meses. Coincidiendo con los fríos del invierno. Luego para la primavera, se esperanzan en que el avance de la vacunación, sumado a las temperaturas cálidas comience a permitir la recuperación de todas las actividades económicas, sociales y culturales sin interrupciones o limitaciones.

Se supo también que el gobierno, para aprovechar el sustancial aumento de inmunizados, estudia para los próximos meses una suerte de pase o permiso para vacunados. Tal como se está aplicando en varios países del mundo, con el objetivo de reactivar el comercio, el turismo y las actividades de esparcimiento y culturales.

Día del Hincha de Andino: A qué se debe la celebración

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