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“A League of Their Own”, inspirada en la película de Madonna de los ‘90 y con una mirada contemporánea

La serie cuenta la historia de la liga femenina de béisbol creada durante la Segunda Guerra para mantener vigente al juego, con los varones ausentes por el conflicto bélico.

La película de Penny Marshall A League of Their Own, que acá se conoció como Un equipo muy especial, transcurre en 1943 y relata la formación de una liga femenina de béisbol profesional durante la Segunda Guerra Mundial. Como los varones estaban en el frente, para mantener la vigencia del juego se forma la All-American Girls Professional Baseball League.

Chicas de todas partes, muy buenas jugadoras, son seleccionadas con la debida suspicacia. Una vez más entran mujeres en un territorio proverbialmente masculino y aprenden a soportar el costo de su audacia: las burlas, las ofensas y los agravios de gente reacia a los cambios.

La serie que Prime Video acaba de estrenar lleva el mismo nombre y está basada en la película original de 1992. Así lo anuncia en el comienzo de cada episodio con los créditos de los autores del libro, Lowell Ganz y Babaloo Mandel sobre un relato de Kelly Candaele, y se define no como una remake sino como una relectura.

Es un emprendimiento audaz retomar una comedia que fue un éxito inmediato y rotundo en el mundo entero y que resultó seleccionada para su conservación por el National Film Registry de la Biblioteca del Congreso.

Por lo pronto no tiene el elenco de la película: Tom Hanks, Geena Davis, Rosie O’Donnell, Madonna, Bill Pullman y algunos más. Con un reparto menos glamoroso, solo apoyados en la potencia de la historia, la serie logra pintar la épica de ese equipo y su heroica resistencia para superar comienzos difíciles, recomponerse, recuperar la fuerza moral y vencer.

Por qué ver “A League of Their Own”
A League of Their Own, la serie, logra un buen espectáculo con las escenas de béisbol, llenas de movimiento y pasión, divertidas y emocionantes se conozca el juego o no. Pero también toca otros temas. Incorpora el personaje de Maxine Chapman (Chanté Adams), una extraordinaria jugadora que no tiene oportunidad de ser incorporada en equipo alguno por ser mujer en un caso o por ser negra en el otro.

Tal vez la idea de la producción fuera establecer un paralelo entre la lucha de Maxine y la de Carson Show (Abbi Jacobson) quien deviene entrenadora de todo el equipo y en su propia batalla personal explorando su identidad. No hay mayor punto de contacto entre ambas protagonistas que la lucha contra el racismo y la misoginia, pero sobre todo, muy especialmente, el de la condena social contra la homosexualidad.

A pesar de algún anacronismo (la palabra gay solo comenzó a usarse como homosexual a partir de la década del setenta) la serie pone un acento muy marcado en el amor entre mujeres en un mundo en el que esa clase de vínculo se condenaba con la cárcel.

Los autores de la serie, Abbi Jacobson y Will Graham, exploran la sexualidad femenina e incorporan un mundo clandestino en el que se liberan las relaciones prohibidas y los encuentros secretos. Son ocho episodios con más romance que béisbol que se ven con gusto hasta el final.

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