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Erik Estrada, el actor que fue un ícono de la serie “CHiPs” y ahora vende videos a fans para subsistir

Fue uno de los símbolos de los latinos en los ‘80, lo que le abrió el camino a las generaciones que vinieron después.

“Estaba internado en terapia intensiva. Me levanté y mi madre miraba a través de mí. Me di vuelta y observé que yo estaba tirado en la cama”. En un programa televisivo que expone casos de experiencias paranormales en gente famosa, Erik Estrada describió con potencia lo que sintió, observó y respiró cuando estuvo al borde de la muerte.

El actor era figura de la serie CHiPs y un terrible accidente durante el rodaje de esa ficción pudo arrebatarle la vida. Pero su fuerza de voluntad, la gran autoestima que siempre desplegó, la compañía de sus seres queridos y las incansables ganas de seguir viviendo que tenía hicieron la diferencia: se recuperó casi por milagro.

El artista fue una de las primeras figuras latinas exitosas que se recuerden en Hollywood y logró hacer una carrera de eso a pesar de haber aprendido a hablar castellano cuando ya era conocido. Cuando terminó la serie que lo lanzó a la fama llegó a ser un galán de las telenovelas gracias al culebrón Dos mujeres y un camino.

Ahora, décadas después de ese éxito, su presente es otro muy lejos de los flashes, pero feliz: mientras alterna como policía de reserva real y no de ficción, hace algunos ahorros vendiendo videos y fotos a sus fanáticos a través de algunas webs especializadas.

Cómo fueron los primeros años de Erik Estrada
Erik Estrada nació como Harry Erik Estrada el 14 de marzo de 1949 en Harlem, Nueva York y creció en la parte latina de ese barrio, sin hablar una sola palabra en castellano. A los dos años, su padre se fue de la casa. Por eso vivió siempre junto a su madre, sus hermanos y su abuelo.

“Criado en el Harlem hispano de la ciudad de Nueva York, aprendió lecciones de honor e integridad que Erik lleva con él a lo largo de su vida”, apuntó la mini bio que aparece en su sitio oficial.

En una entrevista con el medio ABC News que dio en 2015, Estrada explicó que su madre tuvo un novio cuando él era chico que era policía. Eso hizo que su objetivo se volviera pertenecer a la fuerza. Aunque después las cosas derivaron para otra realidad, en definitiva, terminó concretando su deseo infantil.

Cuando tenía 18 años, había una chica en el barrio que le gustaba mucho y se dedicaba a la actuación. Para impresionarla, Erik empezó a ir a clases y audiciones con tal de mostrarse con ella para generar un vínculo. “Pero me picó el bicho de la actuación”, comentó en la charla con el canal citado antes.

De esta forma, comenzó su camino para adentrarse en el mundo del espectáculo. Estrada se había hecho miembro del Club de Drama en el secundario y después de la graduación se metió de lleno a estudiar en la American Musical and Dramatic Academy.

Poco a poco, Estrada empezó a conseguir papeles. El primero más relevante fue el que hizo para The Cross and the Switchblade, en 1970, una película que mostró el incipiente crecimiento de bandas de delincuentes en una revoltosa Nueva York que ya asomaba bastante sucia en esa época, mucho antes que lleguen Taxi Driver o The Warriors.

Estrada interpretaba a Nicky Cruz, un pandillero que terminaba reformándose gracias a la religión. Por este rol, luego, empezó a tener más trabajo como en las películas The New Centurions, Aeropuerto, Trackdown, Midway y participaciones en las series Medical Center, Hawaii Five-O y Baretta. Hasta que consiguió el papel de su vida: Francis Frank Poncherello.

La fama de Erik Estrada gracias a CHiP’s
Hay una ligazón muy importante de Estrada con el servicio público que brinda un oficial de policía. Su fanatismo por esta tarea viene desde que tenía una relación excelente con un novio de su mamá que trabajaba en la fuerza. Eso hizo que nunca dejara el objetivo de lado.

Cuando se hizo actor y pudo ser el policía Sergio en The New Centurions, Estrada al menos se daba el lujo de llevar una placa en una ficción. Pero los trabajos que tenía no le alcanzaban lo suficiente para acumular dinero y siguió probando suerte para conseguir otros.

Ya mudado a California, donde iba a cuanto casting hubiera en Hollywood, le dijo a su madre que si no llegaba a tener éxito con la actuación antes de los 30 iba a volver a sus pagos neoyorquinos para convertirse en policía. La puerta de la fama se le abrió a los 27.

En CHiPs (cuyo significado es California Higway Patrols), Erik Estrada se convirtió en el oficial Francis Frank Poncherello quien, junto a su compañero Jon Baker, interpretado por Larry Wilcox, patrullaban con su moto los caminos de Los Ángeles. Fue un éxito masivo en el prime time de los Estados Unidos y en todo el mundo.

Estrada, de inmediato, elevó por primera vez a la masividad a un personaje latino, sin graficar ningún estereotipo y le abrió el mismo camino a decenas de actores que vinieron después. Su carisma, a la vez, generó tensión para dentro del set: tuvo muchas peleas con Wilcox que terminó abandonando el programa.

La serie se extendió desde 1977 hasta 1983 y Estrada fue la gran figura. En 1979 llegó a ser elegido por la revista People como El hombre soltero más codiciado, una categoría que luego se transformó en El hombre más sexy del año.

Su personaje fue pensado, en un comienzo, como italiano. Poncherello, en realidad era Poncherelli en el guion original. Pero Estrada se ocupó de modificar esa letra final para darle más sentido a su figura y cambiar el eje. Con el diario del lunes, su propuesta fue una de las más audaces y relevantes de la televisión para el universo latino.

“Cuando obtuve el contrato, entré a la oficina del productor y dije que teníamos que cambiar un par de cosas. Durante 7 u 8 años había estado jugando al latino con la pistola, el cuchillo, haciendo el mal. ¿Por qué no un policía hispanoamericano? El horario de máxima audiencia nunca había tenido uno en una imagen positiva. Lo aceptaron y ayudó a abrir puertas para otros”, contó a ABC News.

Otro detalle importante es el tipo de historias que se mostraban. Como era una serie pensada para el público familiar, se daban lecciones de vida, se mostraba lo que no se tenía que hacer en la calle y los tiros eran escasos. “Nunca sacamos nuestras armas en el programa. No se trataba de ‘bang, bang, disparales’. Se trataba de ayudar a los demás”, comentó.

En el medio de esa ayuda, además, la serie tenía un complejo entramado de realización callejera, ya que mostraba persecuciones no tan fáciles de filmar con el equipamiento técnico de esa época. Por eso, se necesitaban de muchos dobles de riesgo y ser muy precisos al momento de rodar. Esto no fue así el día en el que Erik Estrada estuvo a punto de morir.

Cómo fue el accidente en el que Erik Estrada estuvo a punto de morir
En una de las últimas temporadas que hicieron juntos, Erik Estrada y Larry Wilcox grabaron una escena de una persecución. El detalle relevante es que era la segunda vez que lo hacían ya que, en la toma anterior, los productores descubrieron que había un pelo en la lente que tapaba todo.

Erik Estrada fue un policía motorizado en "CHiPs". (Foto: NBC/IMDb)

Como los dobles de riesgo se habían ido a sus casas, no les quedó otra que ir ellos, que estaban en el camarín. “Salimos corriendo desde un edificio, saltamos a las motos y perseguimos un auto”, describió el protagonista en un reportaje televisivo rescatado por el canal de YouTube Paranormal X.

El problema fue que el que manejaba el coche frenó demasiado rápido. “Golpeé con el guardabarros delantero, atravesé el parabrisas, aterricé sobre el capot y, luego, la moto giró y pegó contra mi espalda. ¡Boom! Aplastado”, exclamó Estrada a ABC News.

Larry Wilcox fue el primero que vio la espantosa secuencia. “No sabía hasta dónde llegaba el tema. Como había estado en el cuerpo de Marines en Vietnam, igualmente, estaba acostumbrado a este tipo de cosas”, comentó. Esa tranquilidad inicial de su compañero fue clave para ayudar a Estrada a transitar los primeros minutos, ya que no estaba desmayado.

Un helicóptero llevó directamente al actor a la clínica y su salud estaba en peligro: se fracturó las costillas, tuvo perforaciones en los pulmones, se rompió la mandíbula y se quebró la muñeca. Estrada pasó una semana en terapia intensiva y los médicos pensaron que no iba a salir. “Dijeron que tenía un 50% de chances de sobrevivir”, comentó.

La reconversión de Erik Estrada a galán de telenovela
Una vez recuperado del accidente, Estrada siguió grabando CHiPs, pero los ratings ya no acompañaban como en los primeros años. Por eso, los productores intentaron cambiar a los que rodeaban al personaje de Poncherello, pero el público no acompañó.

“Así son las cosas en Hollywood. Por cada sí que se recibe, hay miles de no y siempre es mejor prepararse para el momento del rechazo que dejar que te sorprenda”, escribió Estrada en un fragmento de su autobiografía, Erik Estrada; My Road from Harlem To Hollywood, cuando contó que no le llamó la atención que la serie se levantara.

A partir de ese momento, el actor intentó seguir haciéndose un lugar en Hollywood, aunque fue muy difícil salir del papel en el que había quedado encapsulado. Su figura arriba de una moto, igualmente, terminó siendo su fuga hacia otro universo: el de las telenovelas.

“Como actor latino, aprender a hablar español con fluidez como adulto y descubrir su herencia cultural fue el regalo más grande que Erik recibió al viajar a México y filmar la aclamada telenovela que duró más de 18 meses”, explicitó su propio sitio.

Su rol, a la vez, retroalimentó a su papel en CHiPs que se repetía constantemente, mientras la novela también tenía éxito. Estrada, incluso, grabó en los ‘90 varias publicidades y fue una de las caras del polvo adelgazante Reduce Fat Fast que promocionaba Jorge Hané y que llegó a la Argentina.

Actor, policía y “amigo” de sus fanáticos: por qué Erik Estrada vende videos para fanáticos
Tras el paso por esa novela y sumado a su imagen de CHiPs, Estrada ya era un ícono de la cultura pop. Tal es así que tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, algo que muchos artistas no llegan a conseguir en toda su vida.

Entre los 2000 y la actualidad, hizo pequeñas participaciones en series, en el reboot de CHiPs que se vio en la pantalla grande y fue parte de algunos reality como Surreal Life. Pero una de las actividades que mayor ruido hicieron fue cuando se transformó en un policía verdadero.

Erik Estrada posó junto a la última mascota que adoptó (Foto: Twitter/ErikEstrada).

Estrada se unió a las filas del orden público hace una década cuando se anotó en la reserva. Según su propia web, estuvo dos años y medio sirviendo en Indiana y, luego, se mudó a Virginia, donde fue investigador especial durante ocho años.

En ese lapso, el actor ayudó a orientar a chicos y chicas sobre las conductas de pedófilos a través de Internet, dentro de la Safe Surfin’ Foundation, focalizada en enseñarle a nenes de hasta 12 años. Fue el vocero de esa organización.

“Primero quería ser policía y luego, actor, y después policía en la televisión. Eso me llevó a ser oficial de reserva en Indiana. Así que me convertí en un policía de verdad. ¿Cuántas personas tienen ese tipo de bendición? Tuve suerte”, le dijo Estrada a la revista People, cuando trascendió la noticia sobre su cambio.

Sin embargo, en los últimos años Estrada no está haciendo tantas tareas de oficial, más allá de que sigue ligado a ese trabajo. Por eso, usó un recurso al que otras figuras del pasado acuden: el dinero de sus fanáticos.

Erik Estrada vende videos para sus fanáticos. (Foto: Twitter/@ErikEstrada).

En su propia web se promociona para mandarle videos y fotos a los fans que lo soliciten a través de la plataforma Cameo, donde hay infinidad de artistas que dejaron de estar en los primeros flashes. El valor en pesos que apunta la app es de 20 mil pesos. Un ejemplo de alguien que hace lo mismo es Edward Furlong, el actor adolescente de Terminator 2.

Erik Estrada se transformó en un policía de verdad (Foto: Twitter/ErikEstrada).

Con 73 años, Erik Estrada vive en su casa de Hollywood Hills con su última esposa, Nanette y junto a su hija Francesca. Sus dos hijos, más grandes, Anthony y Brandon, ya formaron su familia.

Su carisma sigue intacto, quizás el rasgo que hizo que sacara fuerzas desde lo más profundo para enfrentar la adversidad del accidente que casi le cuesta la vida. En el cierre de su autobiografía, queda algo de eso bien expuesto: “Lo que ven cuando miran a Erik Estrada realmente es lo que es. Mi vida es un libro abierto. La última página todavía no fue escrita”.

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