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Localidades del interior veneraron a San Nicolás y al Divino Niño Alcalde

En los primeros días del año, en diversas localidades del interior provincial, se desarrollaron actividades litúrgicas vinculadas con las festividades católicas.

El 1 de enero se llevaron a cabo las Fiestas Patronales de San Nicolás en la Sierra de los Quinteros, perteneciente a la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Tama.

Allí algunos niños tomaron su Primera Comunión y jóvenes de la localidad recibieron el Sacramento de la Confirmación. La misa estuvo a cargo del Párroco de la Parroquia Nuestra Señora de Copacabana de Malanzán.

Juan Facundo Quiroga

Con el acompañamiento de la comunidad, este domingo se llevaron a cabo las fiestas patronales en honor a San Nicolás de Bari en la localidad de El Portezuelo (foto abajo) .

Tras la festividad realizada en el mes de julio del año pasado, el inicio de este nuevo año convocó nuevamente a los fieles de la comunidad y de pueblos aledaños para vivir la devoción a San Nicolás.

De la jornada participó y acompañó el intendente Luis Miranda, acompañado por la secretaria de Política Social María Ávila; el director de Administración Gustavo Miranda, la directora de Ceremonial y Protocolo Lorena Ávila, el delegado municipal Andrés Fernández y el acompañamiento de la Comisaría de El Portezuelo.

Ulapes

Desde la Parroquia Nuestra Señora del Santísimo Rosario Ulapes recordaron la Solemnidad de Jesús Divino Niño Alcalde.

“Hoy toda la Rioja es un Santuario para el Divino Niño Jesús Alcalde”, sostuvieron los responsables de la celebración quienes recordaron que “desde tiempos fundacionales y atribuida a la mediación de San Francisco Solano en 1593, con ocasión del levantamiento de los diaguitas contra los conquistadores, se encuentra en La Rioja, Argentina, una bella imagen de Jesús, Niño Alcalde, de factura española y procedente de la Metrópoli, ataviado con los ropajes de la autoridad, Señor aclamado y jurado de aborígenes y españoles, a los que popularmente se le denomina “Divino Niño Alcalde”.

Es tal el arraigo popular que desde el mismo siglo XVII ha cobrado esta devoción, unida a la del Patrono San Nicolás, que cada año, entre el 31 de diciembre al mediodía y el 3 de enero, dicha imagen se traslada a la Catedral y retirada luego de la misma en un contexto festivo: el llamado “Tinkunaco” que traducido de la lengua Quechua significa: “Encuentro”.

Los textos de la liturgia aluden a Jesucristo, Rey de reyes y de señores, bajo la semblanza de Niño Alcalde (autoridad), fuente de toda autoridad en el cielo y en la tierra. Sólo Dios es el Señor.

Esta solemnidad se celebra en el tiempo de Navidad; se inicia como dijimos anteriormente el 31 de diciembre, dentro de la Octava de la misma. El 2 de enero es el día elegido para la Misa propia Solemne. Sus contenidos hacen referencia al misterio de la Navidad (Jesús Niño), de la Epifanía y de Jesucristo como Príncipe de la Paz (Niño Alcalde).

FUENTE: Nueva Rioja

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