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Bolivia: el arresto del principal líder opositor amenaza con desatar una crisis sin precedentes

La detención de Luis Camacho provocó una ruptura total y alejó cualquier posibilidad de diálogo político. La interna en el gobierno al rojo vivo.

Luis Camacho, el principal líder opositor boliviano

El arresto del principal líder opositor boliviano, el gobernador de Santa Cruz Luis Camacho, abrió una caja de pandora política que difícilmente vuelva a cerrarse sin dejar profundas cicatrices. Pero además puso al descubierto una interna descarnada en el interior del gobierno: por un lado, el presidente Luis Arce; y por el otro, su mentor y exmandatario Evo Morales.

El país está conmocionado. Si la sociedad boliviana estaba dividida en dos, la sorpresiva detención de Camacho amenaza con ahondar aún más una grieta tan o más profunda que la que atraviesa a la Argentina.

“Esta es una ruptura total”, resumió a TN el director del portal Brújula Digital y analista Luis Peñaranda.

Por qué detuvieron al principal líder opositor boliviano, Luis Camacho

El operativo que culminó con el arresto de Camacho sorprendió al mundo político boliviano. Quien esperaba un fin de año en paz se equivocó. La comitiva que trasladaba al gobernador del departamento de Santa Cruz, el gran motor de la economía nacional, fue interceptada por una patrulla policial.

Un video que circula en redes sociales muestra el momento de la detención entre insultos y gases lacrimógenos. “Al piso pelotudo de mierda”, se escucha gritar a uno de los policías. El procedimiento fue ejecutado por un grupo de elite.

Detuvieron al principal líder opioitor boliviano Luis Camacho

La oposición denunció entonces que el gobernador fue “secuestrado”. Inmediatamente, sus seguidores coparon los dos principales aeropuertos cruceños para evitar que su líder fuera trasladado a La Paz.

Pero, ¿por qué se detuvo a Camacho? Está acusado de impulsar un golpe de Estado junto a la detenida expresidenta Jeanine Áñez que provocó la caída del entonces mandatario Evo Morales en 2019.

Sin embargo, el líder opositor de la alianza Creemos enfrenta otros dos cargos en la justicia:

  • Fue denunciado por terrorismo por organizar un paro cívico en Santa Cruz que duró 36 días para presionar por la realización del censo nacional en 2023. Su gobierno considera vital celebrar esta consulta porque de sus resultados dependen la repartición de los fondos federales y de las bancas legislativas para cada región. Camacho sostenía que la postergación del censo buscaba evitar que su departamento obtuviera más dinero y una mayor representación parlamentaria porque alberga una población que ha crecido muchísimo con la llegada de una importante masa de inmigrantes en los últimos años.
  • También enfrenta un cargo de violación supuestamente perpetrada cuando tenía 10 años. La víctima sería una niña que entonces tenía 5 años.

“Toda esta trama, además de ser política, es regional. Y eso hace que la cosa sea más seria”, dijo Peñaranda.

Santa Cruz ha sido un bastión histórico de la oposición a la izquierda boliviana representada por Morales y su delfín político, el actual presidente Luis Arce. Es además la locomotora de la economía nacional. Desde el oficialismo, se acusa al gobierno de Camacho de impulsar el racismo hacia las poblaciones originarias y mayoritarias del país a favor de las “minorías blancas” cruceñas.

“La reacción de Santa Cruz al arresto de Camacho ha sido brutal. Sus seguidores tomaron dos aeropuertos y la carretera Cochabamba-Santa Cruz, la principal del país. Puede haber ahora un espiral de protestas, otro paro y más bloqueos. Es una repolarización tremenda”, afirmó Peñaranda.

El arresto del principal líder opositor boliviano desnuda una interna descarnada en el oficialismo

Evo Morales venía pidiendo desde hace tiempo el arresto de Camacho. Lo considera coautor de un “golpe de Estado” que terminó con su gobierno en 2019 y lo obligó a refugiarse en la Argentina. Juzgaba insuficiente la detención de Añez y presionaba al gobierno para arrestar al gobernador de Santa Cruz.

Pero Morales tiene abierta una interna silenciosa en el seno del oficialismo con su antiguo delfín, el actual presidente Arce. Se trata de una puja en espejo con lo que sucede en Buenos Aires entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner. La diferencia es que Morales no es vicepresidente, pero su influencia es tan grande como la que ostenta la exmandataria argentina.

El gobierno venía postergando cualquier confrontación con la oposición cruceña después de un acuerdo que destrabó la protesta a favor del censo que se realizará finalmente en marzo de 2024. Pero el miércoles todo explotó. El arresto fue anunciado por la Fiscalía General del Estado. “La decisión fiscal no se trata de un secuestro o persecución política”, afirmó la Fiscalía en una nota. Pero nadie en la oposición cree en la imparcialidad de la medida.

“Esta decisión de detener a Camacho podría ser una manera de demostrar fuerza, de mostrar que Arce está a cargo del gobierno” y de cohesionar a la base oficialista, opinó Peñaranda.

Para nadie es un secreto que el Movimiento al Socialismo (MAS) vive hoy su momento de mayor enfrentamiento entre los dos grupos en que está dividido el partido. “El ala de Morales sostiene que Arce es débil y que no está en absoluto control del Estado”, dijo Peñaranda. “Esta podría ser la manera de Arce de mostrar que sí está a cargo y que es más fuerte” que Morales, concluyó.

FUENTE: TN

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