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Colombia: hambre, petróleo, paz y corrupción en el último debate presidencial

Los candidatos Gustavo Petro, Federico Gutiérrez y Sergio Fajardo coincidieron en la necesidad de que los desencuentros dejen espacio al diálogo, aunque cruzaron acusaciones a la hora de hablar de corrupción.

Gustavo Petro, Federico Gutiérrez y Sergio Fajardo cruzaron la noche del viernes en televisión algunas acusaciones, en el último debate previo a las elecciones presidenciales del domingo -intento final de convocar apoyos sobre la hora-, que estuvo centrado en cuestiones como hambre y desigualdad social, corrupción, política petrolera y aplicación de los acuerdos de paz de 2016.

Con la ausencia a último momento del candidato de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, Rodolfo Hernández, Gutiérrez, de la coalición Equipo por Colombia (derecha); Petro, por el Pacto Histórico (izaquierda), y Fajardo, de Centro Esperanza (centro), se presentaron ante las cámaras del canal Caracol con saco oscuro y camisa sin corbata.

Según todos los sondeos, Petro marcha primero cómodo en las preferencias del electorado, aunque con escasas posibilidades de triunfar en primera vuelta, seguido bastante lejos por Gutiérrez o Hernández y, con menos de 10 por ciento de apoyos, Fajardo.

Los candidatos coincidieron en el inicio del debate en la necesidad de que los desencuentros dejen espacio al diálogo, y en este sentido quien avanzó un poco más en sus planes fue Gutiérrez, que dijo que si llega al Gobierno lo primero que va a hacer es convocar a los demás postulantes para acordar una hoja de ruta.

Petro, en tanto, abogó por un «gran diálogo social para transformar a Colombia» y Fajardo lanzó algún dardo que parecía destinado al candidato de izquierda al afirmar que «Colombia está triste y muchas personas desesperadas buscan un cambio, pero les prometen mentiras».

El segundo punto fue el de la política petrolera y la manera de abandonar la producción tradicional para ir hacia un nuevo modelo productivo y sus efectos para combatir el hambre y las desigualdades sociales.

Petro aseguró que entre sus planes no está la idea de paralizar la extracción y exportación de petróleo (en respuesta a una aseveración en ese sentido de Gutiérrez), sino la de evitar nuevos contratos para darle lugar a un cambio en el modelo productivo que, según la ciencia, necesitará de 12 años de pausa para que el país obtenga otras fuentes energéticas.

Fajardo también se apoyó en la ciencia y la educación para ir hacia un nuevo modelo de producción con la propuesta de poner en marcha un gran centro nacional de investigación sobre la agricultura y otro proyecto de educación rural para evitar las desigualdades en la oferta educativa que existe entre el campo y las ciudades.

En cuanto a los acuerdos de paz de 2016, con matices y algunas acusaciones cruzadas, los tres candidatos mostraron su decisión de aplicarlos.

Gutiérrez –quien no representa al partido en el Gobierno actual pero aparece como el más identificado- intentó desmarcarse de la política implementada por el presidente Iván Duque de no aplicar la letra firmada entre el Estado y las exFARC, pero intentó derivar el tema hacia el conflicto armado con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), al cual le reclamó que declare un cese del fuego indefinido como muestra de voluntad de paz.

Fajardo y Petro hicieron en este caso hincapié en la importancia de cumplir con puntos del acuerdo de paz como la reforma agraria y la sustitución de cultivos ilícitos por otros legales, los cuales –de acuerdo con sus testimonios- producirían una mejora económica para los campesinos.

En el tema de la corrupción los candidatos coincidieron en condenarla enfáticamente, pero entre ellos cruzaron acusaciones sobre personas vinculadas a sus campañas con señalamientos en la justicia por esos delitos.

Petro destacó que la corrupción «no es un fenómeno solo de la clase política, ya que para funcionar necesita de la pata empresaria», y adelantó que si llega al Gobierno pedirá a Naciones Unidas el envío de una comisión independiente para analizar los últimos casos más resonantes en el país, y además promoverá el traslado de la Procuraduría al Poder Judicial.

Fajardo aseguró que quienes ejercen la política tienen «que dar el ejemplo», y avisó que si llega a la presidencia hará comparecer a cada integrante de su gabinete periódicamente para que rinda cuentas sobre el destino de los respectivos presupuestos.

Gutiérrez dijo que como exalcalde de Medellín nunca tuvo «una sola denuncia en la justicia», y postuló como una medida de su eventual Gobierno la extinción de dominio, para que quienes vayan a la cárcel por corrupción no puedan salir siendo ricos, producto de los delitos cometidos

Petro destacó que separó de su campaña a la senadora electa Piedad Córdoba y solo por una sospecha, y rechazó que dirigentes salpicados de corrupción puedan sumarse ahora a sus filas. «Quieren sumarse al tren de la victoria pero no podrán», enfatizó.

En el mensaje final al electorado, Gutiérrez reiteró su intención de «unir a Colombia» porque «los problemas del país no son ni de izquierda ni de derecha, sino de sentido común», y prometió que su eventual Gobierno traerá «una Colombia sin hambre ni violencia».

Fajardo le pidió a los ciudadanos que «confíen»en él, y añadió: «Estoy aquí porque no me he rendido después de cuatro años de muchos ataques. Luché por mi familia, por mi honor y por Colombia. Tengo la experiencia necesaria, dennos una oportunidad».

Petro, último en hacer su declaración final por decisión de un sorteo, dijo que «el domingo hay dos opciones: o elegir un cambio o que siga todo como está, o sea que se mantenga la corrupción, la violencia y el hambre. El cambio es ir en busca de la paz, del progreso productivo, de la vida y de la democracia».

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