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Casi la mitad de las muertes por cáncer se deben al tabaco, el alcohol o el sobrepeso, según un estudio

El alcohol, el cigarrillo y el sobrepeso son los principales agentes desencadenantes en el 44% de las enfermedades oncológicas fatales a nivel mundial, según un amplio estudio publicado en The Lancet. Para hablar sobre la cuestión, el oncólogo Harold Somerville mantuvo comunicación con Viva La Tarde.

El cáncer es la segunda causa principal de muerte a nivel global, y casi la mitad de los fallecimientos provocados por enfermedades oncológicas en el mundo se deben a factores de riesgo prevenibles, como el consumo de tabaco y alcohol, la mala alimentación y la obesidad, según reveló un reciente estudio publicado en la revista The Lancet.

La investigación, liderada por la Universidad de Washington, EEUU, analizó el impacto que tienen 34 factores de riesgo sobre la salud y la mortalidad provocada por 23 tipos de cáncer, los cuales fueron responsables de 4,45 millones de muertes en todo el mundo en 2019, el 44,4 % de la cifra total.

El grupo de investigadores, que recopiló datos de múltiples bases de datos de registros vitales de acceso público a nivel mundial, analizó tanto las muertes relacionadas con el cáncer como la carga de enfermedad relacionada con el cáncer durante el período 2010-2019.

La investigación informó que el 44,4% de todas las muertes por cáncer y el 42% de los años saludables perdidos podrían atribuirse a factores de riesgo prevenibles en 2019.

Los principales factores de riesgo para las muertes por cáncer en ambos sexos fueron el tabaquismo, seguido del consumo de alcohol y un IMC alto

Las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que el cáncer es la segunda causa de muerte en todo el mundo. En general, los factores de riesgo como el consumo de tabaco, de alcohol, la obesidad y los peligros ambientales ocupacionales representaron más de 4 millones de muertes relacionadas con el cáncer y más de 100 millones de años de vida ajustados por discapacidad.

Esto se traduce en que más del 44 % de todas las muertes por cáncer y el 42 % de todos los años ajustados por discapacidad están relacionados con riesgos potencialmente remediables.

Los autores del estudio buscaron identificar mejor dónde se podrían implementar medidas de mitigación a nivel mundial, y así abordar de modo más eficiente los medios para reducir estos factores de riesgo siempre que sea posible.

“Fumar sigue siendo el factor de riesgo más alto para la carga del cáncer durante la vida, así como el factor de riesgo más alto para las muertes por cáncer. Esto es en todas las regiones sociodemográficas y para todos los sexos”, resaltaron los investigadores en su informe. Los cánceres asociados con el tabaquismo incluyen con mayor frecuencia los cánceres de pulmón, bronquios y otros cánceres del tracto aerodigestivo, como el de garganta y el de esófago.

Los cánceres relacionados con el sexo sin protección generalmente fueron secundarios a infecciones de transmisión sexual como el VPH (virus del papiloma humano) que provocaba cáncer de cuello uterino, de garganta y anorrectal, y la hepatitis B y C que provocaba cáncer de hígado.

La principal causa de muerte por cáncer atribuible al riesgo tanto para mujeres como para hombres en todo el mundo fue el cáncer de tráquea, bronquios y pulmón. Estos representan el 36,9% de todas las muertes por cáncer atribuibles a factores de riesgo.

Le siguieron el cáncer de cuello uterino (17,9%), el cáncer de colon y recto (15,8%) y el cáncer de mama (11%) en mujeres. En los hombres, fue el cáncer de colon y recto (13,3%), cáncer de esófago (9,7%) y cáncer de estómago (6,6%).

Fumar sigue siendo el factor de riesgo más alto para la carga del cáncer durante la vida, así como el factor de riesgo más alto para las muertes por cáncer (Gettyimages)

“Estos hallazgos destacan que una proporción sustancial de la carga del cáncer a nivel mundial tiene potencial para la prevención a través de intervenciones destinadas a reducir la exposición a factores de riesgo de cáncer conocidos, pero también que una gran proporción de la carga del cáncer podría no ser evitable mediante el control de los factores de riesgo actualmente estimados -señalaron en su documento los investigadores-. Por lo tanto, los esfuerzos para reducir el riesgo deben combinarse con estrategias integrales de control del cáncer que incluyan esfuerzos para respaldar el diagnóstico temprano y el tratamiento eficaz”.

Al observar todos los factores de riesgo atribuibles, los investigadores notaron que las muertes por cáncer aumentaron un 20 % durante el período de estudio 2010-2019.

El tipo de factor de riesgo con el aumento más notable en la carga del cáncer se describió como “riesgos metabólicos”, o más específicamente glucosa en sangre (niveles de azúcar en sangre). Este factor metabólico particular se relaciona con aumentos bruscos en el tipo 2, anteriormente conocido como diabetes del adulto. Este factor de riesgo experimentó un aumento del 34% durante el período de estudio de nueve años.

Si bien muchos de los factores de riesgo asociados con el cáncer podrían considerarse relacionados con los hábitos de estilo de vida, otros, como los contaminantes del aire y las exposiciones ocupacionales, ocuparon un lugar casi tan alto en la lista de factores de riesgo extrínsecos como los relacionados con los comportamientos personales.

Y dado que los factores de riesgo de la carga del cáncer, ya sean intrínsecos o extrínsecos, continúan aumentando en todo el mundo, es necesario instituir mejor los esfuerzos específicos para reducir tanto la morbilidad como la mortalidad del cáncer a escala mundial.

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