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Reglamentaron la ley para prevenir la muerte súbita

Se busca dotar a la gente de los conocimientos necesarios para que pueda realizar maniobras de RCP. Además, será obligatorio que todos los espacios para gran cantidad de personas cuenten con un desfibrilador externo automático (DEA).

El Gobierno Nacional reglamentó la ley 27.159 que busca generar sistemas de prevención de muerte súbita y uso de cardiodesfibriladores en espacios públicos y privados, la reglamentación es el primer paso para llegar al objetivo de reducción de casos de muerte súbita.

“Sabemos que este tipo de eventos suceden, en su mayoría, fuera de los centros de salud, por eso el involucramiento de la población y la capacitación son fundamentales y salvan vidas”, opina Luis Aguinaga; Presidente de la Federación Argentina de Cardiología (FAC).

“En nuestro país, mueren 40.000 personas por año de un paro cardiorrespiratorio en el ámbito prehospitalario, en la calle, en el trabajo o en lugares de concurrencia masiva de público y esto sin tener el contexto de pandemia, en el que aumentó este número por encima de las 50.000 personas por año, ya que quienes se contagiaron de COVID-19 tienen hasta un 36% más de posibilidades de desarrollar una enfermedad cardiovascular”, afirma Carlos Montaldo, técnico en emergencias médicas prehospitalarias, instructor de paramédicos y presidente de la Fundación Salva Corazones, con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La importancia de aprender a reanimar


“Queremos difundir a la comunidad la importancia de aprender a reanimar con las propias manos, especialmente en la población general, no médica, ya que la mayoría de las muertes por paro cardiorrespiratorio se produce fuera del ámbito hospitalario. Hasta hace no mucho tiempo, la RCP era algo muy complejo; hoy se sabe que mientras el paciente sea masajeado convenientemente, la posibilidad de sobrevida es mucho mayor”, remarca Walter Stoermann, médico cardiólogo, asesor de la Red Nacional de RCP y Áreas Cardioasistidas de la FAC.

La ley considera que un lugar de riesgo es todo lugar donde se practiquen deportes, donde circulen 1000 o más personas por día y para evaluar la cantidad de desfibriladores a colocar en cada espacio se tomará el tiempo de respuesta.

“La ILCOR (International Liaison Committee on Resuscitation) refiere en los protocolos de Desfibrilación Temprana de Acceso Público que si en los primeros 3 a 5 minutos damos la primera descarga aumentamos hasta un 75% las chances de sobrevida del víctima”, explica Montaldo y advierte que la reglamentación de esta ley es un antes y un después en la muerte súbita.

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