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A 123 años del nacimiento de Jorge Luis Borges: su desprecio por el fútbol expresado en grandes frases

Al genial escritor no sólo que nunca le gustó el fútbol sino que, siempre que pudo, lo descalificó. Históricas frases suyas contra el deporte, lo demuestran.

Jorge Luis Borges, poeta, ensayista y escritor argentino.

Jorge Luis Borges nunca se preocupó demasiado por las formas ni los modos. Tal vez, montado en su convicción arrogante de que si algo no le gustaba era motivo suficiente como para descalificarlo, exhibió sus pensamientos sin eufemismos. Y uno de esos fue su desprecio por el fútbol.

No lo analizaba porque no resistía un análisis suyo. Sencillamente no le gustaba y no lo callaba. Pero, claro, era Borges y no malgastaba las palabras. Y cada vez que quiso demostrar ese odio al fútbol, fue expresado en grandes frases.

Porteño, quien está considerado como el más grande escritor que haya dado la literatura argentina nació el 24 de agosto de 1899. Y falleció el 14 de junio de 1986, en la ciudad suiza de Ginebra. A 123 años de su nacimiento, vale la pena repasar algunos de estos conceptos llenos de desprecio y, al mismo tiempo, elaborados con una construcción de alta calidad. Pensamiento y expresión siempre elevados, aun para hablar de algo que nada le gustaba. Sin embargo, aunque prefiriese negarlo, claramente no pasaba inadvertido para él.

A 123 años del nacimiento de Jorge Luis Borges: sus frases “antifútbol” más ocurrentes:

  • “Once jugadores contra otros once corriendo detrás de una pelota no son especialmente hermosos”.
  • “El fútbol despierta las peores pasiones. Despierta sobre todo lo que es peor en estos tiempos, que es el nacionalismo referido al deporte, porque la gente cree que va a ver un deporte, pero no es así”.
  • “Qué raro que nunca se les haya echado en cara a los ingleses, injustamente odiados, haber llenado el mundo de juegos estúpidos, deportes puramente físicos como el fútbol, que es uno de sus mayores crímenes”.
  • “El fútbol en sí no le interesa a nadie. Nunca la gente dice ‘qué linda tarde pasé, qué lindo partido vi, aunque haya perdido mi equipo’. No lo dicen porque lo único que interesa es el resultado final. La gente no disfruta del juego”.

Es curioso, pero en esta última frase, en la definición de “la gente no disfruta del juego” porque “lo único que interesa es el resultado final”, Borges tuvo un aliado ilustrado y futbolero como César Luis Menotti, el entrenador argentino campeón del mundo en 1978, que históricamente hizo una defensa del juego por sobre todo. Dicho de otro modo, de los recursos para conseguir un resultado.

Pero ni así Borges logró simpatizar por alguien del fútbol. Y el propio Menotti lo sufrió unos meses después de haberse consagrado campeón en el Mundial de Argentina, cuando pudo darse el gusto de conocer personalmente a ese escritor tan admirado por él, Jorge Luis Borges.

María Kodama, la viuda de Jorge Luis Borges, conoció al escritor cuando ella era una adolescente de 16 años.

Fue en una ocasión en la que Menotti había sido convocado para una entrevista con el escritor. Y antes de comenzar, Borges lo sacudió con una frase que presumía un elogio: “Usted debe de ser muy famoso”, le dijo el escritor.

Pero pronto la sensación de buena intención se derrumbó cuando Jorge Luis Borges justificó su afirmación, luego de que el flamante técnico campeón del mundo le reconociera, tímidamente, que efectivamente era famoso: “Porque mi empleada me pidió un autógrafo suyo”, remató Borges.

A 123 años del nacimiento de Jorge Luis Borges: el fútbol y una cuestión de clases:

Aquella frase a Menotti, que involucraba a su “empleada” (doméstica) encerraba mucho más que un concepto: se trataba de un planteo clasista, en el que Borges rebajaba a los admiradores del fútbol y a quienes ejercían tareas domésticas.

De hecho, cuando la charla entre ambos se profundizó y el temario superó ampliamente al fútbol, el escritor volvió a castigar al fútbol (y a Menotti) diciéndole: “Qué raro, ¿no? Un hombre inteligente y se empeña en hablar de fútbol todo el tiempo”.

Pero, posiblemente, la frase más famosa de Borges, y que mostraba su odio al fútbol, fue una que también definió su postura contra todo lo que pudiese venir del pueblo. “El fútbol es popular porque la estupidez es popular”.

El legendario escritor argentino siempre sintió desprecio por el fútbol como deporte y también por el significado que tiene a nivel popular.

Sin embargo, no lo ignoraba. Lo combatía pero, al mismo tiempo, le daba entidad, como cuando en la Argentina se jugaba el Mundial 78. “Mientras dure el campeonato iré a cualquier parte donde no se hable de fútbol. El Mundial será una calamidad que por suerte pasará”.

Y también, más adelante, terminó reconociendo su postura antifútbol y antipopular: “Jamás he visto un partido en mi vida. Primero porque soy casi ciego, segundo porque es parte del tedio”.

Y prefirió destacar el ajedrez: “Es uno de los grandes medios que tenemos para salvar la cultura. Es como el latín, el estudio de las humanidades, la lectura de los clásicos, las leyes de la versificación y la ética. Y hoy es reemplazado por el fútbol, el boxeo o el tenis, que son juegos insensatos, no de intelectuales”.

FUENTE: TN

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