in

A 46 años del Golpe Militar: cómo se formaron las Madres de Plaza de Mayo

El 30 de abril de 1977, un grupo de 14 mujeres se reunió frente a la Casa Rosada para reclamar por sus hijos desaparecidos. Ese fue el comienzo de la lucha por los derechos humanos.

Nora Cortinas, de Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora.

El sábado 30 de abril de 1977, en plena dictadura cívico-militar, 14 mujeres se reunieron en Plaza de Mayo, más precisamente frente a la Casa Rosada, con el objetivo de que el entonces presidente de facto, Jorge Rafael Videla, las recibiera y les diera información respecto de sus hijos, algunos detenidos y, en otros casos, desaparecidos.

Sin embargo, un policía les advirtió que estaba prohibido permanecer inmóvil en la vía pública y las obligó a “circular”. Lejos de abandonar su reclamo, pero sin desobedecer la orden al oficial, comenzaron a caminar tomadas del brazo en torno al monolito central. La actividad se repitió al viernes siguiente, pero para evitar los malos augurios (“Viernes es día de brujas”), decidieron establecer el jueves como día de encuentro y, desde entonces, empezó a reiterarse cada semana.

En octubre de 1977, para celebrar el Día de la Madre, se sumaron a la peregrinación hacia la Basílica de Luján. Para que la gente y el periodismo pudieran reconocerlas en el medio de la multitud, se pusieron en su cabeza los pañales de tela blancos de sus hijos y nietos desaparecidos.

Madre e Hija de Plaza de Mayo / Marcha por la vida, de Adriana Lestido (1982)

A finales de ese año, los pañales fueron sustituidos por los tan característicos y distintivos pañuelos blancos, que se transformaron en un emblema de la lucha por los derechos humanos. En ellos, escribieron los nombres de sus familiares y la fecha exacta en la que habían sido detenidos. La simbología típica de las Madres de Plaza de Mayo estaba completa.

El comienzo de la lucha de las Madres de Plaza de Mayo:

Gracias a la repercusión de sus reclamos y la amplia convocatoria en sus manifestaciones, los crímenes de la dictadura comenzaron a visibilizarse en el plano internacional. Por lo tanto, se convirtieron en una amenaza para el régimen. Así fue como comenzaron las primeras desapariciones.

Abuelas y Madres de Plaza de Mayo frente a la ESMA. (Foto: Télam)

En diciembre de 1977, un grupo militares bajo el mando de Alfredo Astiz, un oficial de la marina que se hizo pasar por hermano de un desaparecido, secuestró a 12 personas vinculadas a las Madres de Plaza de Mayo, entre ellas tres de sus fundadoras: Azucena Villaflor, Esther Ballestrino, María Ponce de Bianco. Sus cadáveres aparecieron entre tantos otros en las playas de Buenos Aires, aunque fueron enterrados como bajo el anonimato y recién fueron identificados en 2005 mediante pruebas de laboratorio.

Con la llegada del Mundial de Fútbol 1978, la dictadura promovió el slogan “los argentinos somos derechos y humanos”. Aprovechando la llegada de la prensa internacional, el objetivo fue mostrarle al mundo una realidad distorsionada. Mientras las cámaras filmaban los partidos en el Monumental de River Plate, decenas de personas eran torturadas a pocas cuadras en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el centro clandestino de detención más grande de entonces.

La Resistencia de las Madres de Plaza de Mayo:

No obstante, algunas de las madres se encargaron de frustrar –en parte- los planes de los militares. Así, lograron ser entrevistadas por el periodista neerlandés Jan van der Putten, quien pudo “contar qué pasaba” y hasta recibió amenazas del Gobierno argentino, según recordó décadas más tarde.

“Nosotras que somos argentinas, que vivimos en Argentina, le podemos asegurar que hay miles y miles de hogares sufriendo mucho dolor, mucha angustia, mucha desesperación y tristeza. Porque no nos dicen dónde están nuestros hijos, no sabemos nada de ellos”, denunció una de ellas en diálogo con ese reportero extranjero.

mágenes de lo que fue la ronda de las madres de plaza de mayo durante la polémica reforma de la plaza de mayo.

Más tarde, en 1981, hicieron la primera Marcha de la Resistencia, que se extendió durante 24 horas ininterrumpidas. Las manifestaciones se intensificaron en 1982, potenciadas por la crisis económica, que se sumaba al descontento social.

Las Madres de Plaza de Mayo mantienen sus reclamos:

Con el regreso de la democracia y la victoria de Raúl Alfonsín, se creó la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep). Sin embargo, las Madres de Plaza de Mayo prefirieron no integrarla y mantuvieron sus reclamos en las calles.

Durante el Juicio a las Juntas, en 1985, se fueron de la sala de audiencias, disconformes de la resolución. Es que, como consecuencia de la Ley de Punto Final y de la Ley de Obediencia Debida, el número de condenados y la extensión de las sentencias fueron menores a los esperados. Apenas dos dictadores recibieron prisión perpetua: Videla y Emilio Massera.

A pesar del fin de la dictadura, nunca dieron por finalizado su activismo, expresado mediante el Instituto Universitario Nacional de Derechos Humanos “Madres de Plaza Mayo”, su propio programa de radio por AM 530, las conferencias internacionales y decenas de proyectos. También sus incansables recorridas por Plaza de Mayo. Como siempre, cada jueves.

Con el gobierno de Néstor Kirchner, la organización liderada por Hebe de Bonafini se vio envuelta en un escándalo por el presunto delito de malversación de fondos correspondientes al programa Sueños Compartidos. Consistía en la puesta en marcha de un plan de construcción de viviendas sociales, que contó también con la intervención de Sergio Schoklender, el abogado que en los 80 mató a sus padres junto con su hermano Pablo. De Bonafini y Schoklender fueron procesados por el presunto desvío de 200 millones de pesos.

FUENTE: TN

Más de 3,5 millones de personas huyeron de Ucrania en menos de un mes de guerra

Día Mundial del Teatro