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Acusan a una mamá de robarse la plata de las remeras de egresados de un jardín para grabar un video de cumbia

Entre las familias de los nenes habían reunido $100.000, pero el dinero nunca llegó a destino. Sospechan que la mujer que estaba a cargo de dicha tarea utilizó la suma para financiar un proyecto personal como cantante.

Una mujer que estaba a cargo de comprar las remeras de egresados para los alumnos de un jardín de infantes ubicado en el barrrio porteño de Recoleta fue acusada por los padres de dichos estudiantes de haberse robado casi 100.000 pesos para pagar un videoclip que la muestra cantando un tema de cumbia.

Jacquelin “Kiya” Santillán, la mamá en cuestión, recolectó la mencionada suma de dinero para comprar el regalo del Día del Maestro y la remera de egresados de los chicos, pero al momento de concretar los pagos, desapareció. Ahora, el resto de los padres sospecha que utilizó la plata para grabar un video de cumbia.

“Todo empezó en septiembre, para el Día el Maestro. Empezamos a hablar lo de la remera y ella se ofreció de una, insistió para juntar la plata. Después, insistió por el regalo”, relató Fanny, una de las mamás estafadas, a Nosotros a la Mañana (eltrece).

En ese sentido explicó que, luego de unos días, comenzó a poner excusas para no ir hasta el jardín. “La primera semana dijo que su nena estaba enferma, después estaba enferma ella, y a la tercera semana desapareció”, agregó la mujer.

Para ese entonces, los familiares de los alumnos ya sabían que se trataba de una estafa y comenzaron a averiguar los datos de esta mamá.

Resulta que la joven es cantante de cumbia y al parecer habría gastado todo el dinero en la grabación de un videoclip, que incluso se encuentra publicado en las redes sociales.

Jacqueline publicó en su cuenta de YouTube un vídeo cantando. (Foto: captura de video)

Las madres denunciantes aseguran que ya estafó a otras familias utilizando el mismo método y advierten sobre futuras víctimas. Según las mujeres, Santillán tiene otro número de teléfono con el que es parte de un grupo de padres de primaria y donde también se ofreció para recaudar dinero con objetivos similares.

Ante esta situación, madres y padres comenzaron a denunciar a través de redes sociales el accionar de esta mujer, pero al viralizarse la situación y conocerse de quién se trataba, la acusada decidió enviar un mail a la escuela explicando que se sentía “amenazada” por los familiares de los chicos.

Más allá del ida y vuelta entre la apuntada y los padres de los alumnos, el dinero aún continúa sin aparecer.

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