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Quién es el influencer de 17 años al que insultaron por una foto del Boca-River y sufre cuando lo critican

Su cuenta creció en 2021 cuando relataba el conflicto de Afganistán en la red social y luego se volcó al fútbol, su verdadera pasión: “En el fondo soy uno más, no comprendo por qué quieren fotografiarse conmigo”, le cuenta a TN.

Valentín Torres Erwerle se mueve por los eventos más importantes de las marcas deportivas como si fuese un adulto. Lo invitan a los estadios, le pagan por jugar al fútbol y le piden fotos en la calle. “A veces me río porque se olvidan de que tengo 17 años”, le cuenta a TN.

El adolescente, nacido en el barrio porteño de Villa Crespo, creció en Twitter a base de interacciones genuinas con un público que rápidamente adoptó su naturalidad, mientras él respondía con información: desde hilos sobre el conflicto en Afganistán hasta el programa de partidos de fútbol del fin de semana.

“Me levanto 8.30, me quedo media hora en la cama y luego me siento a programar tuits en la computadora. Dejo uno cada 45 minutos. También leo mensajes y contesto mails. Luego almuerzo y a las 12 me voy al colegio. Regreso a las 17.30 corriendo, así puedo ver el final de algún partido de la Champions”, revela.

El adolescente en la cancha de San Lorenzo (Foto: @torreserwerle).

Torres Erwerle vive junto a sus padres y su hermana, quienes recién en este último tiempo comprendieron el fenómeno que él despertó en las redes sociales. En Twitter lo siguen más de 191 mil personas. En Instagram más de 54 mil y casi 91 mil.

“Por suerte soy bastante querido. Los que no me bancan o insultan son poquitos, pero ni siquiera veo eso en la calle. Jamás tuve un problema. Es que en definitiva la gente no se anima a decir nada frente a frente, porque quieren una foto o porque se dan cuenta de que lo único que buscaban era molestarme o matar su aburrimiento en sus casas”, explica el adolescente.

De ser el “talismán” de los equipos a las críticas por una foto en el Superclásico
En el último año, su popularidad creció de tal manera que se volvió un talismán para los equipos del fútbol argentino hasta tal punto que se sacó una foto con Carlos Tevez. Cuando Torres Erwerle asistía a un estadio, el equipo local conseguía un triunfo. La racha, como era de esperarse, un día se terminó.

“Me cagaba de risa con lo que pasaba. Yo quería que se cortara igual, aunque estuvo bueno porque me invitaban de todos lados para ir”, recuerda. Su buena suerte culminó en un partido que Atlanta perdió de local 2 a 0 ante Defensores de Belgrano.

El fin de semana pasado, luego de que Boca le ganara 1 a 0 a River, el joven publicó una imagen de Darío Benedetto (autor del gol) junto a dos palabras: “Qué foto”.

El tuit que provocó que lo insultaran y criticaran el fin de semana pasado (Foto: @torreserwerle).

El posteo, además de viralizarse, le valió un sinfín de críticas de los hinchas del Millonario. Él debió publicar otro tuit, en el que aclaró: “A ver muchachos, imagino que me están puteando de arriba a abajo. Ni quise leer porque me iba a poner mal. Preferí subir eso que poner ‘ganó Boca 1-0′ o algo así. Y no me iba a hacer el boludo y no publicar nada”.

Torres Erwerle siempre admitió ser hincha de River, y cree que fue por eso que los simpatizantes de su club no aceptaron que él tuiteara una foto del festejo del gol: “Yo también estoy de mal humor, no se la agarren conmigo”, completó ese día.

Respecto a las críticas, confiesa que sufre cuando le llegan a esa escala y que su único remedio para combatirlas es directamente silenciar las notificaciones. “Mi papá me decía que mandaría a la mierda a todos. Que me iba a volver loco si les contestaba a todos. Pero no pasa nada, lo entiendo”, dice.

Y agrega: “No podés contentar a todo el mundo. Lo fui aprendiendo con el tiempo. También comprendí que Twitter es la red social más tóxica de todas. Y no podés controlarla. Cuaquiera se crea una cuenta sin foto de perfil y te insulta o critica”.

“Claro que me dejan pensando esos comentarios, porque uno malo puede generarte más ruido que muchos buenos. El elogio constante aburre. Y la crítica, cuando es constructiva, suma. Me hace pensar en cómo cambiar para mejorar”, indica.

“Nadie te prepara para esto. Hace un año no me imaginaba de ninguna manera que pudiera suceder todo lo que pasó. Con la foto de Benedetto fue la primera vez que me insultaron tanto. Y lo llevé como pude. El tema es que es difícil, porque de la noche a la mañana pasás a tener muchísimo alcance y mucha influencia”, relata Torres Erwerle.

De las fotos en los recreos al sueño de ser periodista deportivo
El joven encuentra parte de su contención en su grupo de amigos, los primeros en contactarlo por WhatsApp cuando observan que algo en sus redes no anda bien.

En la escuela, los estudiantes de otros cursos no pueden creer verlo en los recreos. “A veces se sorprenden de que esté en el mismo colegio que ellos”, dice. Y continúa: “Hace poco vino un grupo completo de primer año a pedirme fotos. Estaba rodeado de más de 20 personas. El tema es que voy a una escuela muy grande, con tres turnos, y a veces tengo que cursar a la mañana, entonces no saben que voy ahí”.

“Me encanta que me pidan fotos, pero también me pasa que siento que en el fondo soy uno más, entonces no comprendo por qué quieren fotografiarse conmigo. Por suerte son todos muy buena onda. A veces trato de no salir del aula porque es un quilombo”, cuenta.

La marca que viste a la Selección Argentina lo invitó a la presentación de sus últimas camisetas (Foto: @torreserwerle).

Torres Erwerle admite que le sorprende que una marca se contacte con él para pagarle por ir a jugar al fútbol. “Programo mis fines de semana para ir aunque sea a veces un partido a algún estadio. Siempre mando un mensaje y pido dos entradas, para poder ir con algún amigo. Es hermoso eso, aunque cuando el local pierde tengo que salir rápido porque si me reconocen me gritan que soy mufa”, dice.

Se define como “un chico tranquilo, que se acuesta temprano” y que no sale a bailar. Su salida es la cancha. “A las 12 ya estoy en la cama, no me duermo jamás después de la 1″, sostiene.

“Ahora estoy ganando algo de dinero, no tanto, hace poco arranqué. Pero ahorro o me compro cosas que necesito. Me gustaría experimentar en algún medio, claro que sí. ¿Qué voy a estudiar? No me queda mucha opción: voy a ser periodista deportivo”, concluye.

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