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Se largó a llorar porque lo bajaron de un avión, tomó otro y llegó a Qatar, pero no tiene entrada: “Doy todo”

Leo fue uno de los últimos argentinos en pisar Qatar después de una travesía que lo tuvo al borde de un colapso nervioso. Ahora, emprende otra cruzada por un ticket.

Si no fue el último argentino en llegar a Qatar antes de la final, estará entre ellos. Leonardo Taborda arribó cuando apenas faltaban minutos para que fuese domingo 20, nada menos que el día de la definición de la Copa del Mundo entre la Selección y Francia después de un día de viaje que incluyó un llanto desconsolado en el aeropuerto, saltar a otro avión y lograr el cometido, aunque ahora le falta lo sustancial: una entrada por la que, asegura, lo da “todo” .

Leo bajó del avión con, literalmente, una mochila y un bolso de mano, nada más, y de lejos se lo distingue como argentino: gorra con la imagen de Diego Maradona, mate celeste y blanco en mano y una sonrisa plena que antecede a un suspiro: “¡Llegué!”, dice como quitándose la bola de nervios con la que cargaba.

En el Aeropuerto Hamad, Leo Taborda quedará en el resgistro como uno de los argentinos que llegó sobre la hora nada menos que a la final del mundo: literalmente apenas 18 horas antes. Cuestiones laborales le impidieron estar con mayor antelación, pero está y es uno más de los miles de argentinos que este domingo darán la nota en el Lusail… si es que logra conseguir la tan ansiada entrada.

La travesía de “el último hincha”
“Subir al vuelo se me complicó un poquito porque tuve algunos percances, pero finalmente pude subir. Es una emoción bábara, lloré como un niño y ahora estoy empezando a cumplir el sueño estando en Doha. Por ahora feliz, se me pone la piel de gallina”, dice mientras se señala un brazo para dar pruebas de lo que dice.

La Hayya de los dolores de cabeza
El problema de Leonardo Taborda para tomar el vuelo que inicialmente tenía planificado fue la Hayya Card. “Tuve unos nervios terribles, incertidumbre, una bronca bárbara porque quizá no depende de las herramientas que uno puede llegar a tener si no de la famosa Hayya que te complica la vida. Llamás y no te atienden enseguida, en mi caso tenía que gestionar el pago de unos 500 qataríes (unos 23.500 pesos) y no pude, entonces por eso perdí el primer vuelo de la mañana”.

El último vuelo con pasajeros que salió de la Argentina ya llegó a Qatar y todo está listo para la final del Mundial entre la Selección y Francia (Luana Viera/TN).

La desesperación y un llanto infantil en pleno Aeropuerto
Al verse abajo del avión y lejos, muy lejos de Qatar, Leonardo Taborda se sintió desconsolado. “Tuve un dolor enorme, me largué a llorar, entonces la gente del aeropuerto se dio cuenta del estado en el que estaba. Yo lloraba como un chico, quería entrar igual al avión y ahí me llevaron a una oficina y las chicas me ayudaron a habilitar la Hayya”.

La última oportunidad
Ante el primer avión perdido, a este argentino solo le quedaba una última chance, pero ya no dependía de él. “Recién a las 10 de la mañana pude concretar todo el trámite, pero para entonces quedé en lista de espera para otro vuelo. Me quedé esperando y por suerte al final de todo me embarcaron, recién ahí dejé de llorar y empecé a disfrutar”.

“Doy todo lo que tengo por una entrada”
Claro que con el viaje resuelto, ahora queda otra cruzada por delante: conseguir una entrada. “Yo me vine acá con lo justo y no tengo entrada, pero estoy dispuesto a dar todo lo que tengo por una. Y después no sé, veré qué comer aunque yo no vine ni a comer ni a tomar. Vine a ver la final y a esperar ese resultado que todos queremos, lo otro no interesa”, sentenció.

Rendirse jamás
Leonardo Taborda sabe que no la tiene fácil. Conseguir una entrada para la final del Mundial a menos de 24 horas del partido es acaso la cruzada más difícil que emprenda pero, como él mismo dice: “Me la jugué a venir sin tickets, pero me veo adentro (del estadio) compartiendo lo que pase con mis familiares y amigos a través de videos. Vengo a acompañar a la Scaloneta, a Lionel Messi y a todos. Estoy feliz”.

Tan feliz estaba Leonardo que, ante la pregunta de TN de tomarle una foto final después de la entrevista, contestó: “¡Sí! Pero pará que tengo una remera del Diego”, dijo y se la puso por arriba del resto de sus ropas. A este argentino nada le quitará su sonrisa. Por fin llegó a Qatar.

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