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Aseguran que dormir la siesta con frecuencia puede ser perjudicial para la salud

Recientes investigaciones revelaron datos alarmantes asociados a este hábito que tienen millones de personas. La conexión con el alzheimer. Conocé los detalles.

Dormir la siesta es una práctica adoptada por miles de argentinos. Incluso hay zonas del país en donde es una costumbre y se cumple día a día. No obstante, un reciente estudio científico reveló que tomar una siesta diaria no sería beneficioso para la salud. Los especialistas avisaron que tomar siestas con frecuencia podría traer complicaciones como hipertensión arterial o sufrir un accidente cerebrovascular.

La investigación fue realizada por la Clínica de Medicina del Sueño del Centro Médico de la Universidad Banner de Tucson, Arizona. y revela que quienes duermen siestas con frecuencia tienen más probabilidades de desarrollar problemas de salud importantes.

Los datos del estudio arrojaron que los participantes que solían tomar siestas durante el día, tenían un 12% más de probabilidades de desarrollar hipertensión arterial, y un 24% más de sufrir un accidente cerebrovascular, en comparación con aquellas personas que no acostumbran tomar siestan, según publicó este lunes la revista Hypertension, de la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés),

Un estudio científico reveló que dormir siestas con frecuencia puede traer problemas de salud (Imagen ilustrativa).

Además, destacaron que si la persona era menor de 60 años, tomar una siesta la mayoría de los días aumentaba el riesgo de desarrollar hipertensión en un 20% en comparación con las personas que nunca o rara vez duermen la siesta.

Esos resultados se mantuvieron incluso cuando los investigadores excluyeron a las personas con alto riesgo de padecer hipertensión, como aquellas que padecen diabetes de tipo 2, presión arterial alta preexistente, colesterol alto, trastornos del sueño y las que trabajan en el turno nocturno.

«Esto puede deberse a que, aunque dormir la siesta en sí mismo no es perjudicial, muchas personas que duermen la siesta pueden hacerlo debido a que duermen mal por la noche. Dormir mal por la noche se asocia con una peor salud, y las siestas no son suficientes para compensar eso«, expresó el psicólogo clínico Michael Grandner, que dirige la Clínica de Medicina del Sueño del Centro Médico de la Universidad Banner y no participó del estudio.

Por su parte, la doctora Phyllis Zee, directora del Centro de Medicina Circadiana y del Sueño de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern de Chicago, quien no participó del trabajo academíco de AHA, explicó que «la siesta aumenta la incidencia de la hipertensión y las apoplejías».

«Desde un punto de vista clínico, creo que destaca la importancia de que los profesionales de la salud pregunten de forma rutinaria a los pacientes sobre las siestas y la somnolencia diurna excesiva y evalúen otras condiciones que contribuyan a modificar potencialmente el riesgo de enfermedad cardiovascular«. destacó.

Las siestas más largas son peores

Tomar una siesta larga y regular puede ser un signo de un trastorno del sueño subyacente, dijo el Dr. Raj Dasgupta de la Universidad del Sur de California.

Las personas que participaron del estudio en el Reino Unido proporcionaron muestras de sangre, orina y saliva de forma regular y respondieron preguntas sobre la siesta cuatro veces durante los cuatro años del estudio. Sin embargo, el estudio sólo recopiló la frecuencia de las siestas, no la duración, y se basó en los autoinformes de las siestas,lo que puede generar una limitación debido a la falta de memoria.

«Si vas a dormir durante una hora, dos horas, por ejemplo, eso no es realmente una siesta», dijo el especialista en sueño Dr. Raj Dasgupta, profesor asociado de clínica médica en la Escuela de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California. «Una siesta reparadora de 15 a 20 minutos alrededor del mediodía es el camino a seguir si tiene necesidad de descansar«, aseguró, y agregó: «Si tiene insomnio crónico, no le recomendamos que tome una siesta porque le quita el impulso de dormir por la noche». 

La mayoría de las personas en el estudio que tomaban siestas regulares fumaban cigarrillos, bebían a diario, roncaban y tenían insomnio. Muchos de estos factores podrían afectar la calidad y la cantidad de sueño de una persona, aseguró Dasgupta. La falta de sueño provoca «fatiga diurna excesiva que puede resultar en siestas excesivas durante el día», planteó.

«Creo que la siesta es una señal de advertencia de un trastorno del sueño subyacente en ciertas personas», añadió. «Los trastornos del sueño están relacionados con un aumento en el estrés y las hormonas reguladoras del peso que pueden conducir a la obesidad, presión arterial alta, diabetes tipo 2, todos factores de riesgo de enfermedad cardíaca».

La siesta y el riesgo de alzheimer

Otro estudio realizado en abril en Estados Unidos determinó que los adultos mayores que dormían la siesta al menos una vez al día o más de una hora al día tenían un 40% más de probabilidades de desarrollar alzheimer que los que no dormían la siesta a diario o lo hacían menos de una hora al día.

«Descubrimos que la asociación entre el exceso de siesta diurna y la demencia se mantenía después de ajustar la cantidad y la calidad del sueño nocturno«, dijo una de las coautoras del estudio, la Dra. Yue Leng, profesora asistente de Psiquiatría de la Universidad de California en San Francisco en un comunicado.

Los resultados concuerdan con las conclusiones de un estudio anterior realizado por Leng, que descubrió que dormir la siesta dos horas al día aumentaba el riesgo de deterioro cognitivo en comparación con dormir siestas de menos de 30 minutos al día.

El estudio utilizó datos recopilados durante 14 años por el proyecto Rush Memory and Aging Project, que siguió a más de 1400 personas de entre 74 y 88 años (con una edad media de 81 años).

«Creo que el público no es consciente de que el alzheimer es una enfermedad cerebral que a menudo provoca cambios en el estado de ánimo y en el comportamiento del sueño«, dijo el Dr. Richard Isaacson, director de la Clínica de Prevención del Alzhéimer en el Centro de Salud Cerebral de la Facultad de Medicina Schmidt de la Universidad Atlántica de Florida.

«Las siestas excesivas pueden ser uno de los muchos indicios de que una persona podría estar en camino a un deterioro cognitivo, y podría requerir una evaluación en persona con un médico», sostuvo Isaacson.

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