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Una experta en datos descubrió cuántas veces se cruzó con su novio antes de conocerlo y explica cómo lo hizo

Channon usó información que recopila Google Maps para calmar su curiosidad. “Me gusta medir y cuantificar el comportamiento humano”, dice.

Se repite hasta el hartazgo que los datos son el petróleo del siglo XXI. Las estadísticas confirman cuán relevante es explotarlos, un verbo ajustado a la metáfora del oro negro: sólo durante 2022, los seres humanos generamos alrededor de 1.000 millones de terabytes de información. ¿Cómo aprovecharlo? Channon Perry (26) es una especialista decidida a hacerlo.

“Como sociedad y como individuos, todo el tiempo producimos datos simplemente existiendo en un mundo digital, y creo que podemos llegar a una comprensión profunda de nosotros mismos cuando le aplicamos una lente científica”, dice la investigadora especializada en data science que recientemente consiguió fama gracias a un proyecto tan geek como encantador: hurgó el detrás de escena de Google Maps para saber cuántas veces se cruzó con su actual pareja, antes de conocerlo.

Las soluciones tecnológicas y la leyenda del hilo rojo
¡Cuántos nos hicimos la misma pregunta que Channon! Su plan recuerda a la leyenda oriental del hilo rojo, que asegura que las personas que están destinadas a conocerse están conectadas por una cuerda invisible, capaz de estirarse y nunca romperse.

La científica de datos trascendió la fábula y puso manos a la obra. “Recién empezaba nuestra relación y regresábamos de la playa sintiéndonos muy enamorados el uno del otro. Hablábamos de los mismos restaurantes, playas, parques, mercados y espectáculos”, cuenta Channon en diálogo con TN Tecno, que conoció a Dan, su actual pareja, en Ciudad del Cabo, Sudáfrica.

  • ¿Cómo surgió la idea de usar Google Maps para saber si antes se habían cruzado?
  • Empezaba a sonar muy probable la chance de haber estado muy cerca en el pasado, sin conocernos. Pensé que era una muy buena pregunta y, como persona orientada a las soluciones, me di cuenta de que podría encontrar una respuesta real. Siendo que Google registra los historiales de ubicación, opté por hacerlo.
  • El método que empleaste confirma encuentros cuando estuvieron a menos de 111 metros de distancia. ¿Por qué esa cifra y no una redonda, por ejemplo 100 metros?
  • Hubiese preferido un rango mucho más pequeño, pero estaba limitado por la calidad de la red de telefonía celular de Sudáfrica en 2015, antes de conocer a Dan. La mayoría de los registros estaban por encima de los 111 metros. Al limitar el estudio a registros más precisos, lamentablemente no hay coincidencias.

Por lo demás, ¿por qué elegí 111 metros en lugar de un número redondo, como 100? Este es un concepto geográfico que tiene que ver con la superficie curva de la tierra y las líneas de latitud y longitud. Las coordenadas GPS que tienen 3 decimales como +/- 00.000 se refieren a líneas de latitud o longitud en un mapa que está a 111 metros de distancia entre sí, mientras que las coordenadas GPS con 5 decimales como +/- 00.00000 tienen líneas mucho más juntas a 1.11 metros de distancia. En definitiva, no es un número redondo porque la circunferencia de la tierra no es un número redondo

El historial de Google Maps, la clave para descubrir esta información en retrospectiva. (Foto: Adobe Stock)

¿Cuál fue la conclusión de su estudio? Ella y Dan coincidieron en un mismo espacio 41 veces, antes de conocerse. El destino (quizás ese hilo rojo) consiguió que se encuentren más tarde, aunque gracias a una aplicación de citas.

“Gran parte de la alegría que he tenido al publicar este proyecto es ver cómo responde la gente. Algunas personas pueden ver el romance y la casualidad en él, y otras en cambio lo encuentran muy inquietante. Creo que la mayoría de la gente siente un poco de ambos”, reconoce.

“Medir el comportamiento humano”
Channon asegura que decidió dedicarse a la ciencia de datos luego de estudiar psicología y sociología, y descubrir que lo que más le atraía es medir el comportamiento humano.

"Todo el tiempo producimos datos simplemente existiendo en un mundo digital, y creo que podemos llegar a una comprensión profunda de nosotros mismos cuando le aplicamos una lente científica”, dice Channon. (Foto: Captura/LinkedIn)

Es cierto que producimos una gran cantidad de datos y que las buenas prácticas ayudarían a tomar beneficios de los grandes volúmenes de información. Sin embargo, en el “mundo real” no siempre se manifiestan esas ventajas.

“Creo que en el mundo lo que ha sucedido es que los grandes datos han sido envueltos en un muro matemático de alta tecnología detrás de conceptos abstractos y lenguajes de codificación a los que no se puede acceder sin un poco de aprendizaje primero”, señala Channon al respecto.

La especialista, una nómada que vivió en Arabia Saudita, Angola y Tanzania, para regresar a su Sudáfrica natal; también aborda la problemática de los datos y la privacidad. ¿Cuán saludable es que la información que generamos esté en manos de las corporaciones? ¿Se hace un uso responsable de esos datos? Según Channon, “es muy importante obtener el consentimiento informado de todos los participantes al igual que los estándares éticos defendidos en la investigación académica”.

“Espero que cada vez más personas puedan tomar más posesión de sus propios datos al encontrar valor en él por sí mismos. Esto significa comenzar por revisar la configuración de privacidad en sus dispositivos y cuentas”, aconseja la experta en data science y cierra con un aspecto revolucionario. “Quizá los servicios que recopilan datos deban comenzar a pagarnos por ellos”.

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